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COPA DAVIS 1991: LA GÉNESIS DE UNA DÉCADA EN LAS SOMBRAS

Por Pablo Amalfitano · 02 de octubre de 2021

El 2 de octubre de 1991, nada menos que 30 años atrás, se realizaba el sorteo del Grupo Mundial 1992 y la Argentina fue deliberadamente perjudicada. Reviví el hecho que dio inicio a los nueve años del equipo albiceleste en la zona continental.

LA COPA DAVIS suele entregar historias indelebles casi de manera sistemática desde que fuera creada en 1900 por Dwight Filley Davis, aquel talentoso tenista de 20 años que tomó la iniciativa de donar el trofeo para el novedoso certamen que ya había imaginado, en 1899, el médico James Dwight, el primer presidente de la Asociación de Tenis de los Estados Unidos (USTA).

La Argentina, sin dudas, habrá acunado más de un suceso particular desde que jugara por la ensaladera por primera vez en el lejano 1923, en la derrota 4-1 ante Suiza en Ginebra. Una de las más traumáticas, por caso, está configurada por los años que debió atravesar en el ostracismo entre 1992 y 2001. Una potencia internacional como la Argentina, finalista mundial en Cincinnati 1981, que tuvo que pasar casi una década en la Zona Americana para volver a renacer.

La génesis del declive no fue el 27 de septiembre de 1992, el día en el que Dinamarca condenó a la Argentina al descenso tras derrotarla por 3-2 en Aarhus, por la reclasificación del Grupo Mundial. El inicio del caos fue meses antes, el 2 de octubre de 1991, exactamente 30 años atrás, en el sorteo para el Grupo Mundial de 1992.

La Argentina, que debía ser cabeza de serie número siete en el sorteo efectuado en Londres, fue despojada de su condición por decisión unilateral de la Federación Internacional de Tenis (ITF), que colocó a Australia y a Holanda por encima en la preclasificación. En lugar de ser favorito el equipo de Francisco Mastelli fue al bolillero y recibió el peor cachetazo posible por parte del azar: su primer rival en el Grupo Mundial de 1992 sería nada menos que Estados Unidos, el mejor equipo del mundo, y en condición de visitante.

La revista El Gráfico contaba, el 8 de octubre de ese año, el suceso ocurrido en Londres, sin la presencia de dirigentes argentinos que pudieran reclamar en el momento: "Estados Unidos-Argentina, según el sorteo de la Copa Davis 1992. Un despropósito de la Federación Internacional, que clasificó a Australia y a Holanda como cabezas de serie antes que a Argentina, pese a que nuestro país tiene jugadores mejor rankeados, y ello es lo que debe tomarse en cuenta según el inciso B del artículo 9 de la competencia. La protesta de la AAT fue refutada por la FIT con argumentos poco sólidos, como considerar subjetivamente que los progresos de los holandeses merecían ser premiados. Ahora la AAT llevará el caso al Comité de Directores de la FIT en los primeros días de noviembre y allí se resolverá. Difícilmente se haga nuevamente el sorteo, ni nuestro país se retire del torneo".

La publicación de entonces sobre el caso, además, narraba las razones y el descargo por parte de la Asociación Argentina de Tenis: "Como se esperaba la Federación Internacional de Tenis (FIT) dijo no. La negativa fue en respuesta ante el pedido de la AAT de reconsiderar el sorteo (efectuado el 2 de octubre pasado en Londres) que determinó el cuadro del Grupo Mundial de la Copa Davis para 1992. Como se recuerda, a través de ese procedimiento, quedó determinado que Argentina enfrente, como visitante, a Estados Unidos por la primera rueda. Según el reglamento de la FIT, nuestro país tendría que haber figurado entre los ocho cabezas de serie debido al promedio de los rankings de sus tres mejores jugadores en el mundo. Considerando la ubicación de Mancini, Pérez Roldán y Jaite, Argentina sumaba 109 contra 111 de Holanda. En función de ese cálculo nuestro país tendría que haber sido séptimo preclasificado pero fue desplazado por Australia y Holanda".

Martín Rosenbaum, en aquel momento titular del Comité de Copa Davis de la AAT, lo llamó a Brian Tobin, sucesor de Philippe Chatrier en la presidencia de la ITF, apenas supo el resultado: "Todas las excusas que dieron fueron irrelevantes. En el caso de Australia se avaló en su legítima tradición tenística. Pero en el caso de Holanda primero me dijo que habían considerado la muy buena actuación por el triunfo de 5-0 frente a México, y después se apoyó en el avance de varios jugadores en el circuito masculino. Acá se ha violado claramente el reglamento. Sólo que la FIT se aferra a que el inciso B del artículo 9 dice que 'también' se tomarán en cuenta los promedios de los tres mejores jugadores... Ese 'también' les da un margen de duda del cual se aferran".

Los reclamos resultaron inocuos y la Argentina, en concreto, viajó a Estados Unidos para afrontar una primera ronda durísima. La serie fue del 31 de enero al 2 de febrero de 1992 y dejó un contundente 5-0 a favor del local en el Mauna Lani Racquet Club, en Hawaii. Mancini, Javier Frana, Christian Miniussi y Jaite no tuvieron demasiado que hacer ante el poderío de Pete Sampras, Andre Agassi, John McEnroe y Rick Leach. La caída obligó al equipo de Mastelli a jugar el playoff contra Dinamarca, la serie que lo condenó al descenso."Crónica de una derrota anunciada", tituló El Gráfico.

El castigo se extendió durante nueve años consecutivos en la zona continental. En ese período de tiempo Argentina tuvo tres oportunidades desaprovechadas para ascender: 1-4 ante Hungría en Budapest (1993), 2-3 contra México en el DF (1996) y 2-3 ante Eslovaquia en el Buenos Aires Lawn Tennis (1998).

La condena se terminó casi una década después de aquel fatídico sorteo: el 23 de septiembre de 2001 el equipo argentino de Copa Davis enterraba el maleficio y conseguía el anhelado ascenso al Grupo Mundial.

Aquel día finalizaba la serie de reclasificación del Grupo Mundial con un contundente triunfo 5-0 ante República de Belarús en el Córdoba Lawn Tenis. Los intérpretes del ansiado regreso a la elite fueron Franco Squillari, Luis Lobo, Guillermo Cañas y Gastón Gaudio, dirigidos por el capitán Franco Davin.

Más de cuatro mil personas vibraron en el corazón del país. Squillari (47° del mundo) y Gaudio (50°) fueron los protagonistas de los cruces de singles. El primero superó pen el primer punto a Vladimir Voltchkov (74º) por 6-2, 6-4 y 6-3, mientras que el Gato derrotó Max Mirnyi (75º), por 4-6, 6-3, 6-1 y 6-3.

El sábado, en el punto de dobles, quedó consumado el ascenso: el experimentado Lobo y Willy Cañas vencieron a Voltchkov y Mirnyi por 6-7 (9), 7-6 (5), 7-6 (3), 4-6 y 6-4, en un tenso partido que se extendió por más de cuatro horas y media en el polvo de ladrillo del Córdoba Lawn Tenis. Ese día nació La Legión y se acabó el castigo.

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